viernes, 26 de octubre de 2012

Opinión!

Hola :) Estoy pensando cosas para que el blog sea más entretenido y no resulte tan aburrido... Os gustaría que introdujera la historia desde el punto de Carlos también? O sólo desde el punto mío? :)
Besooos :D

Capítulo 5

Lo primero de todo pediros disculpas por no haber subido hasta ahora, pero he estado mala y no me han dejado coger el ordenador... He intentado escribirlo todo a mano y luego pasarlo al ordenador para no dejaros sin capítulo, pero la inspiración se había ido de viaje y al parecer no le apetecía volver u.u pero... Lo importante es que ya tengo capítulo!! :) Espero que os guste un poco más de lo que me gusta a mí, porque lo odio... Para mí el peor capítulo de todos los que he hecho, pero bueno, a los que os tiene que gustar es a vosotr@s así que ahí va! :)
Besoooos! :D
-----------------------------------------------------------------
CAPÍTULO 5

-Dime- me dice algo frío.
-Es que no sé cómo empezar… Es muy difícil para mí… Quizás me hayas notado rara estos días, sobretodo contigo y todo tiene una explicación…-Me armo de valor y se lo digo. -Me gustas Carlos. Sólo quiero que esto no cambie nuestra amistad, sientas lo que sientas quiero que sep…- no pude seguir porque un beso suyo me frenó.
-Tú también me gustas, y mucho además, pero tenía miedo de que no sintieras lo mismo que yo. Como te veía pasar tanto tiempo con Álvaro y os llevabais tan bien pensé que el que te gustaba era él…
-Álvaro tan sólo es un buen amigo. De hecho, es él el que me ha dicho que hablara contigo. Si no fuera por él, esto no habría pasado.
-Pues habrá que agradecérselo, ¿no? Mira, me apetece pasar tiempo contigo, ¿nos vamos a mi casa y pasamos de ellos?
-Vale, ¿pero qué excusa ponemos?
-Tú sígueme la corriente. –Comienza a chistar hasta que llama la atención de todos. -¡Eh chicos! –Todos se dan la vuelta y él continúa. -Que a Silvia le ha surgido algo y tiene que marcharse, me ha pedido que la acompañe así que nosotros os abandonamos… Ya nos vemos mañana ¿vale?
Todos se miran extrañados pero ninguno dice nada. Tan sólo Álvaro entiende lo que pasa, y nos lanza una mirada cómplice.
-Vale. Hasta mañana chicos.
Nos despedimos de ellos, y en cuanto nos separamos le mando un whatsapp a Álvaro.
-Gracias por todo ;)
-No se dan! A disfrutar juntos :D
Cierro el whatsapp y continúo caminando junto a Carlos. Cogemos un autobús que nos lleve a su casa, y al llegar a la parada nos bajamos. Caminamos un poco más y al fin ya, llegamos a su casa. Carlos vivía en una casa a las afueras de Madrid, en una urbanización.
-¿Y esto?- digo sorprendida al ver su casa.
-Es de mis padres. Antes la utilizaban para veranear, pero ahora como me he tenido que mudar a Madrid me he quedado yo con ella.
-¡Me encanta!
-Pues si has alucinado con esto ya verás por dentro…
Una vez dicho esto abre la verja del jardín y entramos dentro. En el jardín hay una gran piscina, con varias tumbonas alrededor, y debajo de una pérgola, hay una pequeña mesa en la que tomar algo o cenar.
-Es preciosa. Me encanta tu casa, en serio.
-¡Gracias! Quédate aquí sentada que ahora te traigo algo de beber. ¿Qué quieres?
-Una coca-cola.
-Vale, ahora vengo.
Entra dentro de la casa a por las bebidas, y yo me quedo ahí sentada en una de las tumbonas.
Al poco rato llega él, y se sienta a mi lado. Estamos un buen rato de risas y bromas, hasta que de repente él se levanta y entra dentro de la casa. Yo me quedo un poco aturdida pensando en dónde ha podido ir, hasta que cuando apenas han pasado 5 minutos sale con una toalla al hombro y en bañador.
-Venga, vamos a darnos un baño.
-Yo por mí encantada, pero no me he traído el bikini.- grave error el mío al decir eso…
-¿Y desde cuándo eso es un problema?
Esa respuesta es la clave para imaginarme qué es lo que quiere hacer, así que me levanto y echo a correr por todo el jardín intentando escapar. Pero en el momento más inoportuno me tropiezo y caigo al suelo, lo que le da total libertad para acercarse aún más a mí. Yo sigo tirada en el suelo aún, y antes de que me dé tiempo a levantarme, él me coge en brazos y se acerca a la piscina.
Desde sus brazos intento ponerle cara de pena para intentar convencerle de que no me tire, pero todos mis esfuerzos son en vano.
-Carlos no por favor.- digo suplicándole, mientras pataleo intentando soltarme de sus brazos.
-Silvia sí...- me dice justo antes de tirarme a la piscina.
Caigo al agua y salgo a la superficie lo antes posible.
-¡Carlos te mato! ¡Que está muy fría!- Digo a la vez que le salpico.
-¡Se siente! Si te he hecho un favor y todo, seguro que estabas deseándolo... ¿No ves que hace calor?
-Si, y me gusta, pero en bikini, no con zapatos, vaqueros, chaqueta y todo...
-Es lo que hay...- me dice él muerto de risa.
-¿Y tú qué feo, primero me tiras y ahora no te bañas?
¿Cómo que feo? Ahora te vas a enterar de lo que este feo puede hacer...- Dice esto y se lanza a mí lado, tirándose en bomba y salpicándolo todo a su alrededor. Coge y me hace una aguadilla. Salgo a la superficie y se lo reprocho.
-¡Carlos!- digo enfadada.- Me acerco a él e intento devolvérsela, lo que me resulta inútil, tiene más fuerza que yo…-él se ríe de mí y me vacila.
-Vaya enana que no puedes conmigo, mira y aprende.- Coge y me hace otra aguadilla.
Cuando salgo a la superficie intento recuperar el aire; él me había dejado un buen rato bajo el agua y ahora me faltaba.
-¡Oye tú! ¿Cómo que enana?
-Sí, enana. No eres capaz de hacerme una aguadilla, y tampoco consigues hacer pie.
-Pero lo de no hacer pie tiene sus ventajas.
-¿Ah sí? ¿Cuáles? ¿Ahogarse?
-No listo, estas.- Me monto encima de su espalda logrando al fin hundirle. Él no se lo esperaba, y por eso, sale a la superficie tosiendo.
-Capulla, que me has hecho tragar agua.- Me dice esto y se aleja de mí, yéndose hasta el borde. Por un momento temo que se haya enfadado, así que nado hacia él para preguntárselo, pero en cuanto lo hago y me responde se me quitan todas las dudas.
-Lo siento, pero te la debía. ¿No te habrás enfadado verdad?
-¿Pero cómo me voy a enfadar con lo más hermoso del mundo? ¡Es imposible! Anda ven.- Me coge de la mano y me lleva al fondo de la piscina con él. Una vez allí me da el beso más bonito que me habían dado nunca. Cuando comienza a faltarnos el aire subimos.
-Siempre había querido hacer esto pero no tenía con quién; gracias por hacerlo posible.- le digo sonriendo.
-Gracias a ti. Espero que este sea el primero de muchos.- Me dice tiernamente. A continuación, me coge las piernas y las coloca alrededor de su cintura. Le miro interrogándole y él me da una sencilla explicación.
- Hago pie, así podremos besarnos más cómodamente.
-Me parece bien- le digo. -Te quiero mucho.
-Y yo a ti.
Continúamos en el agua un buen rato, salpicándonos y jugando, y cuando empieza a hacer algo de frío salimos.
Una vez fuera y con la ropa empapada empiezo a temblar. Hacía frío para estar tal y como yo estaba.
-Espérate anda- me dice colocándome la toalla por encima. -Ya me pongo yo al sol.
Nos secamos un poco y entramos en la casa. Carlos sube a por algo de ropa para que me cambie y cuando ya estoy lista le ayudo a preparar la cena. Decidimos hacer algo sencillo, macarrones con tomate y queso. La cena transcurre con muchas bromas y risas. Al terminar, le ayudo a recoger todo, y me quedo un poco viendo la tele con él, mientras espero a que mi ropa está seca. Una vez está lista y aunque no tengo ninguna gana de hacerlo me despido de él. Quedamos en hablar por whatsapp y me da un tierno beso justo antes de marchar.
Mientras espero por el bus me llega un mensaje de whatsapp... Es él.
-Te acabas de ir y ya te echo de menos :'( te quiero mucho mi vida.
-Yo tambien te echo de menos, pero ya quedaremos mañana, no? Solo piensa eso y la espera se te hara mas corta! Te adoro mi niño grande!
-Me gusta lo de niño grande :) bueno fea te voy a ir dejando que estoy agotado y mañana madrugo para ir con los tontos estos. Descansa mucho amor! Te amo con todas mis fuerzas <3
-Lo mismo te digo, que descanses!!! :) te quiero mas que a nada <3
Cerré el whatsapp con una sonrisa y mientras me ponía los auriculares continué esperando a que el bus llegara.



viernes, 19 de octubre de 2012

Capítulo 4


Llego a mi casa y mis padres me están esperando despierta. 

-¿Qué horas son estas de llegar? Sigues castigada y además tienes clase.
-Ya lo sé mamá. Pero es pronto todavía, tan solo son las 22:30, ceno y en cuanto acabe me acuesto, te lo prometo. 

Me doy la vuelta para ir a mi habitación a dejar la mochila y las cosas, pero mi madre me lo impide.

-¿Dónde crees qué vas? ¿No me vas a dar ninguna explicación? ¿Dónde has estado? ¿Con quién? ¿Y tú móvil?
-He estado en el local de ensayo de Auryn, con Carlos y los demás. Mi móvil se cayó al suelo al chocarme con Carlos y se rompió. 
-Sí claro... Ahora dime la verdad. ¿Con quién has estado que no quieres decírmelo?
-¡Que te estoy diciendo la verdad mamá! Mira.- Digo mientras saco la foto que me he hecho con ellos de la agenda.
-¿Y esto? 
-Ya te lo he dicho mamá, he estado con ellos.
Finalmente mi madre me deja ir a la habitación a dejar mis cosas, y cuando vuelvo se lo explico todo con más detenimiento.
Aunque me cuesta, finalmente consigo que me crean. Cuando termino de hablar con mis padres ceno y me acuesto. Había sido un día realmente raro y necesitaba descansar para asimilarlo todo. Justo antes de dormirme, me llega un whatsapp a la blackberry que había cogido hasta que me repararan el otro móvil. Era Carlos:

-Buenas noches preciosa! Estoy encantado de haberte conocido, en serio! En solo un dia que llevamos hablando te he cogido ya mucho cariño. Eres genial y la persona mas dulce que he conocido en mucho tiempo<3 
-Rubio no sigas porque me emociono!! :') Se me hace imposible que mi idolo este diciendome esto *.* Tu si que eres genial! <3 <3 
-Pues es posible, te lo estoy diciendo ;) y de idolo nada! Tratame como a alguien normal! Cuando quedemos soy un amigo mas, olvidate del Carlos Auryn :)
-uuufff :') es como un sueño esto... No puede ser verdad que me estes diciendo esto! 
-Pues lo es :p Te dejo guapa que mañana tenemos reunion y hay que madrugar u.u ya hablamos y a ver si podemos quedar!
-Me parece bien ;) Que descanses precioso <3 te quiero!!
-Igual! Roimas noches ;)
Después de esto se desconectó de whatsapp y yo dejé el móvil sobre la mesilla de noche. Me quedé pensando en lo que acababa de ocurrir. Le había dado las buenas noches a Carlos... ¡¡POR WHATSAPP!! Siempre que él se despedía por twitter, yo le respondía lo mismo que le había dicho ahora, pero es que había pasado de la noche anterior decírselo por twitter a decírselo esta por whatsapp. ¡Tenía su número! Definitivamente, estaba como en una nube. Una nube en la que había 5 ángeles y uno de ellos sobresalía por encima de todos los demás. Carlos me gustaba demasiado, e iba a irme reafirmando en los siguientes meses.
La primavera se iba acercando, y con ella el buen tiempo. Esto hacía que quedáramos siempre que podíamos, para ir al cine, a la bolera, a patinar, para jugar a la play...

Estos meses me habían servido para coger confianza con los chicos. Con Carlos fue con el que más cogí seguido muy de cerca por Álvaro. 

A los pocos días de empezar a quedar con todos, comenzó el tonteo con Carlos. Miradas cuando pensábamos que el otro no miraba, sonrisas... Carlos me gustaba cada vez más, pero no estaba segura de que fuera mutuo. A pesar de todos los tonteos, no puedo evitar pensar que quizá Carlos solo me quiera como amiga. 

Hasta que una tarde mientras íbamos dirección a la casa de Dani decido preguntar a alguien que creo que puede saber algo; Álvaro. 

Me acerco a Álvaro y le freno un poco el paso para alejarle del resto del grupo pero sobre todo de Carlos que iba justo delante nuestro. Iba entretenido con Blas y David, pero nunca se sabe.
-Álvaro, ¿Puedo preguntarte una cosa?
-Sí claro, dispara.
-¿Os ha dicho algo Carlos o le habéis notado diferente?
-¿Decir de qué? 
-De mí...- reconozco avergonzada. Me gusta Carlos, pero no sé si es algo mutuo; dudo de si lanzarme o no.
-A Carlos le van las chicas decididas, y sinceramente, por cómo te mira y todo yo creo que sí que le gustas... Yo se lo diría. 
-¿Lo dices en serio? Pues entonces se lo diré. Muchas gracias Álvaro, tú si que eres un amigo.- Digo a la vez que le abrazo. 

Justo en el momento del abrazo, Carlos se da la vuelta, nos ve abrazarnos, pone mala cara y se vuelve a girar. Este gesto no pasa desapercibido para Álvaro, que se separa y me dice: 
-¿Quieres alguna prueba más? Ya has visto la cara que ha puesto con nuestro abrazo. Corre, vete a hablar de una vez con él y dile lo que sientes.
-Voy. Una vez más gracias.

Acelero el paso para llegar a la altura de Carlos y hago lo mismo que había hecho minutos antes con Álvaro, le freno un poco el paso. Álvaro nos adelanta y se pone a hablar con Blas, y unos pasos más adelante, Dani y David iban hablando de sus cosas, así que era técnicamente imposible que pudieran escuchar la conversación.
-Carlos, ¿podemos hablar un momento?

miércoles, 17 de octubre de 2012

Capítulo 3


-Hola... -Todos se giran de golpe. 
-Mira, que la culpa es mía, yo le entretuve. Él venía de camino para aquí, se ha chocado conmigo y me ha roto el móvil... Se ha parado para atenderme y como se me ha notado mucho que soy auryner porque me he puesto muy nerviosa él me ha ofrecido el poder venir a conoceros para recompensarme por lo del móvil. Ha sido todo culpa mía en serio, no le riñas a él- digo intentando protegerle.
-Está bien... Pero Carlos- dice dirigiéndose a él- la próxima vez avisa o algo ¿vale?
-Por supuesto que sí. ¿Y ahora, dejas que antes del ensayo Silvia salude a todos?
-Claro que sí, pero rápido que hay mucho que hacer.


Después de más de 1 año deseando hacerlo, al fin podía abrazarles. Me parece increíble el poder estar abrazándoles, por eso al terminar de abrazar a Dani, me echo a llorar de la emoción. 


-Chica, que ya sabemos que es feo pero tampoco es para que te pongas a llorar- bromea Álvaro.
-Ja, ja... Muy gracioso tú Alvarito...-le dice Dani mientras le saca la lengua.
-Venga hombre no te enfades que ya sabes que va todo en broma. Y ahora, ¿quieres hacer el favor de atender a la chiquilla que se ha puesto a llorar al abrazarte?
-¿Pero qué te pasa guapa?
-Ha sido más de un año apoyándoos, siguiendo todos vuestros éxitos, deseando poder hacer esto que acabo de hacer ahora... Me he emocionado, sólo eso.
-Pues mira, ahora relaja, siéntate tranquila a mirar el ensayo y luego hablas un poco más con ellos ¿te parece?- me ofrece Magí.
-Me parece perfecto. Muchas gracias Magí- le digo con una sonrisa.


Me siento en un sillón que había por ahí cerca y observo el espectáculo. Sus voces en directo ganan infinitamente más que por televisión, era alucinante.
No puedo evitar emocionarme, sobretodo en el momento en que llegan a "Cartas Entrelazadas" esa canción me emocionaba en CD, pero en directo y con ellos delante mío mucho más. Increíble es la mejor palabra que podía utilizar para describirlo. Las canciones van pasando, y con ellas mis lágrimas y las risas cada vez que hacen alguna broma. Está siendo fantástico. Que sea la primera vez que les vea y esté siendo así… Me lo dicen ayer y me rio en la cara del que me lo diga; impensable…
El final del ensayo llega, y tal y como me había dicho Magí, me deja estar un poco más con ellos. Magí se marcha y nos deja solos en la sala. Me preguntan más o menos lo mismo que me había preguntado Carlos antes, y cuando llegan a la pregunta de quién es mi favorito se detienen. Todos hablan menos Carlos y yo, que nos limitamos a mirarles con una sonrisa.

-Alguien tan dulce sólo puede ser pastelita- Casi muero de amor cuando David dijo eso.
- No hombre no, ¿no veis que viene muy azul? Es blueheart, además ha llorado cuando me ha abrazado, eso quiere decir algo.
-Pero eso fue por lo feo que eres, ya te lo he dicho… Esa preciosa sonrisa tiene que ser de una smiler, no tengo dudas –estaban logrando sacarme los colores.
-Fijo que es chiquitita, esa mirada sólo la tienen mis chiquititas –ahora sí, me sonrojo definitivamente y decido intervenir.
-Lo siento mucho chicos, pero no habéis dado ni una… Me gustáis todos, pero Carlos es mi favorito- digo entre risas. No os imagináis la vergüenza que he pasado antes cuando me he chocado con él…
-Estabas casi tan roja como lo estás ahora, pero no te preocupes que estás muy mona así…- me dice Carlos mientras se ríe…
-Pues entonces creo que está tan roja como tú, ¿eh? Carlos, tú cara ahora es un tomate- dice Blas muerto de risa.

Carlos y yo nos miramos, y muertos de vergüenza no podemos hacer otra cosa más que reírnos. Pasamos un gran rato de risas hasta que llega Magí a decirles que tenemos que despedirnos, que al día siguiente tienen que madrugar… Me despido de ellos, justo después de que Magí nos haga una foto con una cámara instantánea que tiene por ahí, para que sirva de prueba para mis padres y de darnos los números de teléfono.

-Muchas gracias por todo Magí, no sé cómo podré agradecerte todo esto.
-Muchas gracias a ti guapa, por todo lo que haces por los chicos. Eres un cielo de niña.

Me despido de ellos y marcho a casa… Ahora sólo me queda la difícil misión de explicarle todo a mis padres…

martes, 16 de octubre de 2012

Capítulo 2


Había sido un día horrible, de esos que es mejor olvidar. Había tenido 2 exámenes que me habían salido a cada cual peor, había discutido con mis padres por ello y me había tenido que quedar encerrada toda la tarde en la academia para hacer los deberes de matemáticas, la asignatura que más odio. Y ahora para rematar la tarde, me acabo de chocar con este gilipollas que me lo ha tirado todo al suelo. Iba a doblar la esquina, cuando alguien que iba corriendo se me llevó por delante y me tiró el móvil que llevaba en las manos.
 
-Mira por dónde vas imbécil.- Exclamo enfadada mientras me agacho para recogerlo.
 
Él se agacha también y en cuanto levanto la vista y mis ojos se cruzan con los suyos, me quiero morir de la vergüenza. Enfrente mío está Carlos, uno de los componentes de mi grupo favorito, Auryn.
 
-Lo, lo, lo siento… - digo tartamudeando mientras noto como se me suben los colores.-Es que he tenido un mal día, y ahora esto; el móvil se ha caído, y no enciende...
-No si tienes razón en estar enfadada, es culpa mía… ¿Estás bien? –me suelta tras una breve pausa. Te estás poniendo muy roja- me dice riendo.
-Sí, es sólo que no me creo esto… ¡Tú, me encantas! Todos me encantáis, pero tú en especial y no me puedo creer esto que acaba de pasar…
-¿Te gusta el grupo? Entonces he tenido suerte, porque he ido a chocar con la sombrerita más guapa de todas.
 
Me pongo aún más roja lo que provoca que él se ría mucho más.
 
-¿Has ido a algún concierto o firma nuestro? No me suena haberte visto nunca…
-No he podido todavía. Acaban de trasladar hace un mes a mi madre desde Cantabria y nos hemos tenido que mudar. Allí por Cantabria no habéis ido nunca y aquí en Madrid no habéis hecho nada este mes, por desgracia.
-Pues mira, estás de suerte. Precisamente iba corriendo porque llegaba tarde al ensayo… ¿Te gustaría venir conmigo y conoces al resto? Así te recompenso por lo del móvil, que por cierto, lo siento...
-¿Estás de broma? ¡Eso sería fantástico! Aviso a mis padres y vamos. 
Me presta su móvil para llamar y se aparta un poco para que pueda hablar tranquila.
 
-¿Quién es?
-Mamá, que soy yo desde el móvil de un... amigo- dudé sobre qué llamarle, pero finalmente me decidí por esa palabra. -Que llegaré más tarde a casa, ¿vale?
-¿Por qué? Te recuerdo que estás castigada. ¿Qué le ha pasado a tu móvil?
-Es que si te lo cuento no me vas a creer… ¿Me dejas por favor? Te juro que en cuanto llegue a casa te explico todo.
-Está bien, pero más te vale que la explicación sea convincente.
-Lo será… Muchísimas gracias mamá, no sabes cuánto te lo agradezco, te quiero.
-Adiós, pásalo bien.
-Gracias.
 
Le cuelgo y me dirijo a Carlos. Le devuelvo su móvil y me sonríe. 
 
-¿Vamos? 
-Por supuesto. No puedo esperar más para conocerles a todos.
 
El camino transcurre divertido al lado de Carlos. Está cada poco haciendo bromas que provocan que me ría. Durante el paseo, me pregunta cosas acerca de mí y relacionadas con ellos; cuando les conocí, qué siento al escucharles, quién me llamó especialmente la atención la primera vez que les ví...
Me sincero todo lo que puedo con él, al fin y al cabo no había nada malo en ello. Carlos era una persona que transmitía confianza, y para cuando llegamos al local de ensayo ya era como si le conociera de toda la vida.
 
-Ala venga, te dejo que entres tú primera, como si estuvieras en tu casa. 
-No Carlos, qué vergüenza... Pasa tu primero por favor.
-Ay la sombrerita que nos ha salido vergonzosa- dice riendo mientras provoca que a mí se me vuelvan a subir los colores.
-Pues sí, y mucho, y abre la puerta ya que no puedo con los nervios,- le digo impaciente mientras le golpeo suavemente en el brazo. 
 
Carlos lo hace, y entra al local, seguido por mí. 
Pasa a una pequeña sala en la que está el resto, y antes de que yo pueda entrar hace un gesto para que me quede fuera. 
Les oigo hablar desde fuera. Le está echando la bronca Magí por llegar tarde y además sin avisar de ello.
Decido contradecir lo que me acaba de decir Carlos y entrar para defenderle...

domingo, 14 de octubre de 2012

Capítulo 1

Llevaba unas cuantas veces en las que me había parecido escuchar mi nombre, pero solamente una lo había oído con claridad. Al instante reconozco la voz, lo que me hace girarme en medio de la solitaria calle a esperar a que llegue.

Era una lluviosa noche de verano en una urbanización, a las afueras de Madrid, y acababa de vivir la mayor decepción de mi vida, mi  novio me engañaba, o eso pensaba  yo...


Carlos llega a mi lado, totalmente empapado por la lluvia, igual que yo... Las gotas de agua le resbalan por el flequillo y se deslizan por su cara antes de llegar al suelo... Le veo acercarse, y siento como empiezo a derrumbarme de nuevo. Me doy la vuelta dispuesta a seguir mi camino, antes de derrumbarme definitivamente, pero él me agarra suavemente del brazo e impide que lo haga.


-Silvia, espera por favor... Todo tiene una explicación...
-Ya estás tardando para dármela...
-Esa Alba de la que has visto los mensajes, no es quien tú piensas. No estoy saliendo con ella, tan solo es mi prima ¿entiendes? mi prima.
-¿Y esos mensajes?
-Nos hemos criado prácticamente juntos, y desde pequeños yo le llamo cariñosamente peque y ella me llama a mí cari.
-¿Y cómo puedo saber que no me mientes?
-Te puedo enseñar fotos nuestras juntos. De pequeños y más actuales... Si quieres sube y te las enseño por si te quedas más tranquila...


Dudo de si creerle, pero finalmente lo hago.


 -No hará falta que me las enseñes, confío en ti. Pero me siento fatal por haber dudado de ti -le digo sin poder evitar las lágrimas...
-No te preocupes por eso- Me dice mientras me seca las lágrimas
Me abraza suavemente y me susurra al oído:
-¿Alguna vez te han besado bajo la lluvia?
-La verdad es que no, ¿por? -digo mientras se me escapa una pequeña sonrisa.
-Porque siempre hay una primera vez para todo, y yo me encargaré de que este sea el mejor beso que te hayan dado nunca.


Justo acaba de decirme eso, me levanta suavemente la barbilla y nuestros labios se funden en un cálido, apasionado y sentido beso. Carlos tenía razón; acaba de vivir el mejor beso de toda mi vida.


-¿Te ha gustado?
-Si te digo que sí me quedo corta, ha sido absolutamente perfecto.


Me da otro, aún mejor que el anterior. Nuestros labios permanecen unidos varios segundos, hasta que Carlos se separa. Le miro extrañada, pero él tan solo se limita a sonreír, me coge de la mano y me dice:


-Vamos a mi casa anda, que todavía acabaremos cogiendo un resfriado.


Nos cogemos de la mano y caminamos juntos bajo la lluvia, que cada vez es más fuerte. Estamos completamente empapados, pero nada nos importa ya. Estamos tan felices por habernos reconciliado que la lluvia es una mínima cosa para nosotros.


Llegamos a su casa, pasamos por el jardín y entramos por la puerta principal. Me dice que vaya al salón y él sube a su habitación a por algo de ropa y zapatillas para cambiarnos.
Una vez abajo comenzamos a hablar:


-Sube a darte una ducha caliente, que estás temblando y no quiero que te pongas mala, y menos por mi culpa. Te he dejado una toalla limpia y la ropa encima del retrete.

-Vale, en nada estoy abajo de nuevo. ¿No te apetece venir?- Le digo con una sonrisa pícara.

-Apetecer me apetece, pero si voy no me responsabilizo de lo que te haga, así que mejor me quedo aquí,- me dice mientras me mira traviesamente.


Le devuelvo la mirada, me acerco a darle un beso y subo las escaleras en dirección al baño. Me doy una ducha corta, lo suficiente para entrar en calor. Aunque era verano, por las noches refrescaba bastante, sobre todo en las que llovía, como hoy. Me visto con la camiseta y el pantalón corto de deporte que me ha prestado Carlos y bajo las escaleras de nuevo.

Me lo encuentro tumbado en el sofá. Él ya se ha cambiado y ahora está viendo la tele.

-No me mires por favor. Estoy horrible con esto.
-Tú estás preciosa hasta con un saco de patatas- me dice mientras me mira, sonriendo. -No digas tonterías anda.

Tras esto, no puedo hacer otra cosa más que darle un beso.

-¿Tú no subes?- Le pregunto a Carlos.

-No, prefiero quedarme aquí contigo. He tenido tanto miedo de haberte perdido, que ahora sólo quiero pasar aún más tiempo contigo. Te amo.- Y acto seguido me da un tierno beso.

-Yo sí que te amo. Si te pierdo me muero.


Todo se había solucionado, una historia que minutos antes pensaba que se había terminado para siempre, pero que por suerte no… Pero para llegar hasta este punto pasaron muchas cosas, y eso, es lo que os voy a contar ahora…