miércoles, 16 de enero de 2013

Capítulo 11


(Cuenta Silvia) 

Me recojo el pelo en un moño alto para no mojármelo, cojo la mano de Carlos y entramos al agua despacio. A medida que el agua va cubriéndome todo el cuerpo me van entrando más escalofríos. No aguanto más y cuando el agua me ha cubierto ya hasta la cintura me paro y me quedo sentada en la escalera. Carlos parece llevarlo mejor, sigue y a los pocos minutos de entrar ya se ha sumergido del todo. Me busca a su alrededor, y nada más que me ve se acerca a mí. 

-¿Qué te pasa? Estás temblando. 

-Es que el agua está helada... ¿Tú no tienes frío? 

-No, dentro del agua se está bien. Verás, sumérgete entera. 

-¿Y el pelo? 

-¿Y el pelo?- Repite él haciéndome burla.

-Oye, no te rías de mí- le digo fingiendo enfado.

-Es que a veces llegas a ser más pija.. 

-¡Yo no soy pija! Es solo que no quiero mojármelo porque luego voy a tener unos pelos..

-Seguro que estás igual de preciosa que siempre. Anda, ven.

Agarro la mano que él me tiende y me ayuda a bajar lo poco que me queda. Una vez en el último escalón cuento mentalmente hasta tres, me armo de valor y me sumerjo. Al principio siento algo de frío, pero al momento me acostumbro. Carlos se me acerca y me abraza. Me agarra la barbilla suavemente y acerca sus labios a los míos. Es un beso intenso y apasionado. Así transcurre nuestro baño nocturno, entre algún juego, besos bajo el agua, caricias, abrazos y muchos más besos. Cuando ya comienza a hacer frío dentro del agua salimos. Carlos me arropa con una toalla y coge otra para él. Una vez estamos secos nos vestimos, recogemos la mesa y entramos a la casa. Vamos a la cocina y le ayudo a fregar todos los cacharros. Acabamos a las 23 de la noche. 

-¿Qué te apetece? ¿Vemos un poco la tele o nos acostamos ya?
 
-A mí me da igual, lo que tú prefieras. 

-Yo normalmente veo un poco la tele, ¿te parece? 

-Sí tú quieres me parece perfecto. Me sonríe y vamos al salón. Nos sentamos en el sofá y me acurruca contra su pecho. Busca algo para ver en la tele y al llegar a 'Aquí no hay quién viva' se detiene. 

-¿Te gusta? 

-Me encanta. Además ¿es tu capítulo favorito no? 

-Sí, ¿cómo lo sabes? 

-Te recuerdo que antes de estar contigo era fan, lo pusiste en twitter a una chica jajajaja

-Ay es verdad, ya no me acordaba jajajaja 

-Vaya memoria de pez tienes... Que me acuerde yo que sois 5 para recordar cosas y que no te acuerdes tú de tus propias cosas...

-Ya ves, soy de lo que no hay jajajaja 

-No hace falta que lo jures jajajaja pero se te quiere igual. Se acerca a besarme, le susurro un 'te quiero' y nos ponemos a ver la tele. Cuando acaba el capítulo, a las 23:45 decidimos que ya es momento de ir a la cama. Mañana madrugamos los dos y sino no íbamos a poder levantarnos de la cama. Subimos al piso de arriba y cuando ya estaba a punto de entrar en la habitación de invitados Carlos me frena. 

-¿Dónde te crees que vas? ¡Tú conmigo! 

-Es que me daba cosa ir contigo. Igual prefieres dormir solo o algo. 

-Al contrario. Estoy encantado de dormir acompañado, así que venga, ¡tirando a mi habitación! Me coje en brazos y me suelta en su cama. 

-Voy ahora a la ducha que sino mañana no acabamos en la vida. 
-Si anda mejor jajajaja 

Entra en el baño y yo aprovecho ese momento para desenredarme el pelo, quitarme el poco maquillaje que me quedaba tras el baño y ponerme el pijama. En cuanto termino de hacerlo me echo en la cama y miro un poco el twitter. Al poco rato sale él, con el pelo mojado y con tan solo una toalla anudada a la cintura. 

-Mmmm qué sexy estás así rubio.-le digo mientras me acerco a besarle.

-No se dicen mentiras, que te va a crecer la nariz.- me dice devolviéndome el beso. 

-No son mentiras... You're so hot... Ante esto último él abre los ojos como platos. 

-Jolín con la mosquita muerta, hoy viene juguetona... 

-Vengo juguetona siempre... ¿Aún no te has enterado de que estoy llena de amor?- le digo sonriendo vacilona. 

-¡Oye! Eso ha sido un golpe bajo-me dice fingiendo enfado. 

-Pero no te enfades tonto. ¡Si sabes que es broma! 

-Si claro ahora... Que sepas que no lo solucionas sólo con palabras, quiero actos. 

Sonrío, me acerco a él y poso suavemente mis labios sobre los suyos. 

-¿Ahora? 

-No. 

Le doy un beso un poco más largo que el anterior. 

-¿Y ahora?

-Un poco mejor, pero todavía no. Le tiro sobre la cama, y me echo encima de él. Me lanzo a besarle y le doy un beso cargado de pasión. 

-¿Qué te parece? 

-Ahora sí- me dice sonriendo.


Le sonrío yo también y vuelvo a besarle. Me separo y me dispongo a levantarme para ir al baño, pero él me agarra de la camiseta y tira hacia él. Comienza a besarme, cada vez con más intensidad y pasión. La temperatura sube y cuando él comienza a introducir sus manos por debajo de mi camiseta decido frenarle.

-Carlos no. Para por favor. ¿No crees que es un poco precipitado? 


-Lo siento. Me he dejado llevar- me dice con cara de pena.


-No tienes por qué disculparte, tranquilo cielo.- Vuelvo a juntar mis labios con los suyos y cuando los separo me levanto de encima suyo.- Vístete anda que vas a coger frío. Mientras tanto yo voy al baño. ¿Tienes secador?


-Sí, pero está en el otro baño. ¿Vas tú a por él o te lo cojo yo?


-Me da igual, si me dices donde está lo cojo yo.


-En el armario de debajo del lavabo, la primera puerta.


-Vale. Vengo en nada rubio.


Me encamino hacia ahí y busco el secador en el armario que me ha dicho. Una vez lo tengo en mis manos lo pongo en marcha, y cuando ya me he quitado un poco la humedad lo guardo de nuevo y salgo del cuarto de baño. Llego a la habitación y Carlos ya me está esperando metido en la cama.


-Venga corre. Ven aquí dentro conmigo.


Me meto en la cama y él me coloca contra su pecho. Me da un beso en el pelo y así nos quedamos. Él rodeándome con sus brazos, mi cabeza apoyada en su pecho y mis manos entrelazadas con las suyas. Sin palabras, en ese instante no las necesitábamos, con nuestro cariño era más que suficiente. Cuando llevamos unos cuantos minutos así, me aparta suavemente de su cuerpo y busca el móvil en la mesilla.


-Vamos a dormir que mañana madrugamos. Me despido de la gente de twitter y apago la luz, ¿vale vida?


-Me parece perfecto.


Espero a que twittee para responderle. Yo seguía actuando como una fan normal, les contestaba a sus tweets, y me mostraba igual de emocionada que el resto cuando anunciaban una nueva noticia o programa de televisión.


"Buenas noches!!! Feliz :) #CarlosOff #OvejasOn"


La carcajada que solté al leer el tweet no pudo ser más sonora. Pude apreciar como Carlos daba un pequeño salto y se me quedaba mirando entre alucinado y asustado. Yo al ver su cara continúe riéndome aún más.


-¿Qué te pasa a ti fea? Tienes algún problema con mi tweet?


-No, ninguno ninguno... Pero que sepas que estás loco ¿eeh?


-Sí, lo estoy pero por ti.


-Si es que es imposible quererte más rubio. Te adoro- le digo mientras me estiro para besarle.


-Y yo, y mucho.- me devuelve el beso y me anima a que le conteste al tweet para así poder apagar la luz.
- Venga, contesta y apago la luz ya que así a lo tonto es la 1 ya...


-Sí sí, dame 1 minuto anda.


Le doy al botón de "responder" y escribo un "Las buenas costumbres no se pierden así que... ROIMAS NOCHES RUBIO! Por cierto, ovejas no sé, pero que tú estás como una cabra está claro :p"


Dejo el móvil sobre la mesilla y me acomodo en la cama. Carlos hace lo mismo a mi lado, estira el brazo para apagar la lámpara y me da un suave beso de buenas noches.


-Roimas noches vida.


-Roimas noches rubio.


Carlos me rodea con sus brazos y así, abrazados nos quedamos dormidos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario