domingo, 16 de diciembre de 2012

Capítulo 10


Me aparto para dejarla pasar, y la acompaño a la mesa. Le retiro la silla para que se siente y voy a la cocina a por la fuente de macarrones.
Voy con cuidado hasta la mesa, y comienzo a servirlo.

-¿Lo has hecho tú?- me pregunta intrigada.

-Si, eso dicen jajaja
-Tiene una pinta estupenda, estás hecho todo un cocinitas.

-Qué va, qué va, si para una cosa que me sale... Jajajaja

-Jajajaja entonces tú igual que yo, de cocinar pasta y poco más.

-Exacto jajajaja

Terminamos esta pequeña conversación y se hace el silencio. Al contrario que otras veces, no se hace incómodo. El silencio es muchas veces mejor que la palabra, y lo estábamos comprobando.
Terminamos el primer plato y me voy a por el postre. Me levanto de la mesa, cojo su plato, el mío y la fuente y con cuidado de no tirarlo todo voy hasta la cocina. Lo apoyo todo en la encimera y enciendo el microondas. No tarda mucho en derretirse en chocolate, así que en cuanto está listo cojo los trozos de fruta, el bol con el chocolate y el pañuelo necesario para el juego.
Ella en cuanto me ve aparecer por la puerta se queda alucinando.

-¿Y ese pañuelo?- me dice entre risas.

-Pues que si te apetece vamos a jugar un poco, ¿qué me dices?

-Venga, ¿por qué no? ¿En qué consiste el juego?

-Nos tapamos los ojos, llenamos una fruta con chocolate, y tenemos que intentar darle de comer al otro con las pistas que nos de. ¿Ganador? El que más limpio quede al final del juego. 

-Me gusta el juego. ¿Empiezas tú o yo?

-Empieza tú que eres mi invitada.- me acerque a ella y le até el pañuelo tapándole los ojos. Comprobé que no viera nada y entonces le di el plato con frutas para que cogiera una, le acerqué el chocolate para que la mojara y empezó.

Al principio no iba mal encaminada, ya que me rozó la comisura de los labios, pero poco a poco empezó a alejarse, me manchó toda la mejilla, el cuello y la nariz. Finalmente y con mucha ayuda por mi parte encontró mi boca. Se quitó el pañuelo y al ver el resultado empezó a reírse a carcajadas.

-¿De qué te ríes tú fea?- le digo intentando picarla.

-De nada, de nada- me dice intentando contener la risa. Venga que te toca.

Se acerca a mí y hace el mismo procedimiento que había hecho yo con ella. En el momento en que tengo la fruta en la mano, una fresa esta vez, comienzo a buscar su boca. Intento aproximarme según lo que ella me dice, pero me cuesta demasiado, hasta que finalmente lo consigo.
Me quito el pañuelo y miro a ver como ha quedado. Tiene chocolate por la nariz, las mejillas, la barbilla y hasta un poco por el pelo.
Al igual que ella hizo conmigo, comienzo a reírme sin poder evitarlo.

-Ja ja, muy gracioso- me dice con ironía- ahora verás en mi turno.

Esas palabras me hacen ponerme en alerta. Le ato el pañuelo lo más fuerte posible para evitar que me haga trampas y cuando creo que lo tengo listo empezamos de nuevo.
Empieza manchándome el pelo, baja de nuevo hacia la nariz, la mejilla izquierda y finalmente y tras unos cuantos intentos más acaba encontrando mi boca. Me doy cuenta de que ha hecho trampa, pero prefiero no decirle nada y tomarme la justicia por mi mano.
Se vuelve a quitar el pañuelo y al verme se echa a reír de nuevo.

-Te estoy poniendo perdido, lo siento.- me dice sin poder dejar de reír.

-Tranquila, lo que sí vas a sentir es lo que voy a hacer ahora...

Ella no entiende nada, hasta que no cojo mi mano, la meto en el chocolate y se la paso por toda la cara. 

-¡¡¡Carlos!!! ¡¡¡Mira como me has puesto!!! 

-Aahh, ¡se siente! ¿Tú has visto como estoy yo por culpa tuya? ¡Tramposa! ¡Te he visto y estabas viendo!

-Pues sí, he visto, y solo te digo que peor que estarás como no pares quieto.

-¿Eso es una amenaza? ¿Me estás amenazando, enana?- le digo en broma mientras me levanto y me acerco a ella.

Ella se sienta de lado en la silla hasta quedar frente a mí, me mira a los ojos desafiante, y con una sonrisa vacilona me contesta con un simple "sí".

-¿Con que esas tenemos no? Ahora verás. La cojo en brazos, la dejo en el suelo y comienzo a hacerle cosquillas.

-No, no, para que no puedo más- me dice llorando de la risa.

-¿Vas a volver a amenazarme? 

-Sí.

-Pues entonces no paro.- Le digo mientras sigo haciéndole cosquillas.

-¡Vale, vale, no lo haré más! ¡Para por favor!

Dejo de hacerle cosquillas y me acerco a besarla.

-Mmmmm, sabes a chocolate.

-Tú también, y me gusta. 

-Jajajaja más me gustas tú a mí.

-¿Te gusto más que el chocolate? Eso es preocupante... ¿No tendrás fiebre o algo no?- Dice mientras me pone la mano en la frente tomándome la temperatura.

-Madre, qué tonta eres, pero te quiero taaaaaaaanto.

-Pues anda que yo a ti... Ni te imaginas cuanto.

-Si es tanto como lo que te quiero yo a ti me puedo hacer una idea. 

-Yo creo que un poco más... Te quiero infinito.

-Pues yo infinito elevado al cubo. ¡Supéralo si puedes!

-¿Infinito elevado a infinito? ¡Ya no hay nada más grande que eso, he ganado!

-¡Mierda!- Cruzo los brazos y hago como que me enfado.- ¡No es justo, yo te quiero más!

-Me encanta cuando te enfadas, eres como un niño grande. Nos queremos igual y ya, ¿vale?

-¡Eso ya me gusta más!- acerco mis labios a los suyos una vez más y le propongo algo. ¿Oye fea te apetece un baño? Bajo la luz de la luna, solos... Más romántico no puede ser.

-Ya empezamos como la otra vez... No llevo bikini, pero eso no quiere decir que me tires a la piscina con ropa que te conozco.- me dice advirtiéndome.- además, acabamos de comer, a ver si nos va a dar un corte de digestión...

- Si entramos con cuidado no pasa nada, estate tranquila. Y por lo otro, yo tampoco llevo el bañador, y no voy a entrar a por él. Estoy demasiado bien aquí contigo como para irme, así que... ¿En ropa interior? 

-Me da vergüenza- me dice. A pesar de la poca luz que hay puedo notar como se sonroja.

-¿Vergüenza de qué? ¡Es como un bikini! ¿Qué prefieres estar llena de chocolate toda la noche?

-No, pero no sé... Me da mucha vergüenza.

-No tienes por qué tenerla, en serio. Venga, vamos, ya verás como es divertido.

Comienzo a quitarme la ropa mientras la observo disimuladamente. Al principio se queda sentada sin desvestirse ni nada, pero finalmente se decide y empieza a desvestirse. 
Espero a que ella esté lista y cuando lo está le cojo la mano y con cuidado entramos en el agua.

Capítulo 9


Durante el viaje en el bus llamé a Sara, mi mejor amiga, para avisarla de lo que le había dicho a mí madre, para que si la llamaba pusiera cualquier excusa.

-¡Hola tontaaa!-me dijo nada más descolgar el teléfono.
-Feaaaaaaa- le respondí- ¿puedo pedirte un favor?
-Claro, dime.
-Mira, es que he quedado con Carlos, y me ha invitado a quedarme a dormir en su casa, y para que mis padres me dejaran he dicho que me quedaba a dormir en tu casa. ¿Si llama mi madre, puedes decirle que no puedo ponerme? Invéntate que estoy dormida o algo.
-Tranquila, que lo haré, pero antes... ¿Quién es Carlos? ¿El chico este que me dijiste que tenía un grupo?
-El mismo.
-Qué guay, me alegro mucho por ti cielo; eso sí, mañana me cuentas TODO.
-¡Cotilla! Te dejo anda que estoy llegando a su casa. ¡Besos y gracias!

(Cuenta Carlos)

Acaban de marcharse los chicos y Silvia, y tengo poco tiempo para prepararlo todo para esta noche. Para comer decido hacer algo rápido y fácil, macarrones a la carbonara. No se me daba muy bien la cocina y no era momento para ponerme a experimentar, así que saco unos macarrones, pongo agua a calentar y mientras el agua hierve hago la salsa carbonara. En cuanto el agua hierve echo los macarrones y continúo preparando la salsa. Una vez listos mezclo todo, lo sirvo en una fuente y lo dejo enfriando. De postre decido cortar unas pocas de frutas y meto chocolate en el microondas para que se derrita. Cuando llegue la hora del postre, encenderé el microondas y así estará el chocolate caliente y recién derretido. Le voy a preparar un pequeño juego con las frutas y el chocolate y espero que le guste.

Con la cena ya lista me dispongo a poner la mesa. Tengo dudas sobre donde hacer la cena, si en el comedor, o en el jardín bajo la pérgola. Finalmente me decido y comienzo a llevar las cosas al jardín. Enciendo unas velas para hacerlo aún más íntimo y preparo un jarrón con flores, que coloco en un lateral de la mesa.
Llevo los vasos y los cubiertos a la mesa y una vez todo listo subo a cambiarme. Abro mi armario y busco en él algo que ponerme esta noche. Hago memoria y recuerdo un día en que Silvia me había dicho que le encantaba mi pantalón azul con el polo blanco, así que lo saco del armario y empiezo a vestirme. Termino de hacerlo y me miro al espejo. Me arreglo un poco el pelo con los dedos y ya estoy listo. Bajo las escaleras y me siento en el sofá a esperarla. Mientras lo hago, entro en el twitter, y me pongo a contestar las menciones de las fans. En cuanto el timbre suena dejo el móvil en la mesa y salgo corriendo a abrir. Nada más verla me quedo alucinando, está preciosa. Voy a decírselo, pero ella se me adelanta:

-Estás precioso mi niño.

-¿Te has parado a mirarte?- le digo mientras la cojo de la mano y me acerco a darle un beso- tú si que estás preciosa.

Me rodea el cuello con las manos y continúa la conversación.

-No lo estoy ni la mitad que tú... ¿Has visto qué pelos llevo? No me ha dado tiempo ni a alisármelo ni nada, tan solo me he cambiado la ropa y me he maquillado un poco en el bus...

-Pues estás radiante, en serio.

-Eso eres tú que me ves con buenos ojos.

-Eso es que es la verdad.-le digo fingiendo enfado- Dejemos de discutir y empecemos la cena, ven entra.

martes, 11 de diciembre de 2012

Capítulo 8


-Anda que esperáis ¿eh?- nos gritó David nada más asomar por la puerta de la casa.
-Es que hacía mucho calor. Venga date prisa.

David se quitó la camiseta, vino corriendo y se tiró al agua.
Estuvimos un rato largo jugando y cuando ya estuvimos muy cansados salimos del agua a secarnos.

-¿Os apetece comer ya chicos?
-Por mi si que ya tengo hambre.- dije

El resto dijo que les daba igual, así que Carlos empezó a cocinar.
No le llevó mucho preparar la comida con la ayuda de todos así que pronto acabó y nos sentamos a comer.
Estaba todo riquísimo y acabamos llenos a más no poder.

-¿Y ahora de tarde qué hacemos?- pregunté.
-Vosotros no sé, pero yo me voy a echar una siesta, me matan estos madrugones...- Álvaro.
-Me apunto a ese plan-Blas
-Lo estuvimos hablando antes Dani y yo y si a Carlos no le importa nos vamos dentro a jugar con la play.
-Claro que no, encenderla y coger los juegos que queráis, vosotros como en vuestra casa.
-Gracias hermano.

Álvaro y Blas se fueron al piso de arriba y Dani y David fueron hacia el salón. Carlos y yo nos quedamos solos.

-¿Te apetece que nos tumbemos en una hamaca?
-Carlos nos pueden ver...
-¿Y si nos echamos cada uno en una y las juntamos?
-Eso está mejor.

Me ayudó a mover una y la colocó justo al lado de otra.
Nos echamos cada uno en una y teniendo mucho cuidado por si Dani o David venían nos besamos.

-Esto es muy duro, no aguanto tanto sin besarte.
-Ni yo, pero no podemos decirlo, no sé como se lo tomarían ellos,- dice señalando con la cabeza en dirección a la casa- pero puedo imaginar las fans y no me gusta nada. Puede hacerte daño a ti y al grupo y eso sí que no lo voy a permitir.
-Te entiendo, pero habrá que contarlo algún día ¿no? No podemos ocultarlo eternamente.
-Lo sé, pero ahora no. Creeme en serio, es lo mejor.
-Esperaré lo que haga falta. Te quiero demasiado rubio.
-Y yo a ti mi niña. Eres lo mejor que me ha pasado en la vida.

No pude evitar emocionarme y acercarme a besarle de nuevo.
Nos quedamos unos minutos abrazados y en silencio, simplemente disfrutando el uno del otro.
Pasamos la gran parte de la tarde así, hasta que Álvaro y Blas aparecen por la puerta, momento en que entramos a la casa y nos sentamos a ver una peli. Finalmente y tras muchas discusiones consiguen lo que querían, ver la de Paranormal activity. Odio las pelis de miedo, pero con la excusa de que eran mayoría lo habían logrado.
Nos repartimos entre el sofá y el suelo.
Me siento en el suelo entre Dani y David y apoyo la espalda en las piernas de Carlos, sentado justo detrás mío. A su izquierda estaba Blas y a la derecha Álvaro. Comienza la peli y a los pocos minutos de empezar ya me había llevado el primer susto. Me paso casi toda la película tapándome los ojos con un cojín que tenía ahí a mano. Ellos estaban tan tranquilos, y sinceramente yo no lo entendía. La película termina, y siguiendo con nuestro plan Carlos se despide de todos. Al ir a despedirme de él le digo disimuladamente que vuelvo lo antes posible. Salgo acompañada por el resto y caminamos hacia la parada del autobús charlando tranquilamente. Una vez en el bus nos encontramos con un grupo de amigas que eran fans de ellos. Se ponen amablemente a hacerse las fotos y yo se las saco.
Poco a poco el autobús va haciendo paradas y los chicos van despidiéndose. Llego a mi parada y me bajo. Ahora solo me queda pensar qué excusa les pongo a mis padres para que me dejen marchar...

Abro la puerta de mi casa y busco a mis padres. Mi madre está en el salón viendo la tele y mi padre en la habitación. Decido intentarlo con mi madre. Me llevo mejor con ella y me cuesta menos convencerla.
-Mamá, que me voy a dormir a casa de Sara ¿vale? 
-¿Y eso? Mañana tienes clase ¿recuerdas? 
-Si y es precisamente por eso. Tenemos que hacer una exposición a primera hora y como ella vive al lado del insti me quedo a dormir con ella y así me aseguro el no llegar tarde.
-¿Y por qué no te levantas antes?
-Mamá ya sabes como soy yo para levantarme. Me cuesta mucho... Es más fácil quedarme en su casa.
-Está bien, pero como me entere de que faltas a clase o algo prepárate.
-Vaaaale. Bueno mami te dejo que voy a preparar la mochila y el neceser para esta noche. 
-Vale, hasta ahora.

No podía creermelo, lo había conseguido. Ahora a prepararlo todo para esta noche. Cojo una mochila y meto en ella un pijama y un neceser con las cosas de higiene básicas y una vez lo tengo todo listo me encamino de nuevo a la parada del autobús.

Capítulo 7


-Chicos, no hagáis planes para este martes... ¡nos vamos al fútbol! Álvaro y Carlos se miran extrañados, pero a mí rápidamente me aparece una sonrisa en la cara. 

-¿¡El partido del Racing - Atleti!? ¿Es eso?- Pregunto a Dani para confirmar mis sospechas. 

-El mismo. Sé que os gusta el fútbol y he querido tener ese detalle, pero sobretodo contigo Silvia, sé que echas de menos a tu Racing...

-Estoy completamente alucinado, ¿Cómo sabías que a Silvia le iba a gustar?- interviene Carlos buscando respuestas. 

-Hablé con ella en una de esas tardes en las que quedamos todos, y me contó que le encantaba el fútbol y que siempre que podía iba al campo y a verles entrenar, y que aquí en Madrid lo echaba mucho de menos, por eso pensé que le podía gustar... 

-¿Gustar? Gustar es poco Dani, me encanta. De las mejores sorpresas que podían darme nunca, gracias.- Terminé de decir esto y me levanté para darle un abrazo en señal de agradecimiento.
 
-No me cuesta nada, con tal de verte feliz lo que sea. Pero no quiero que me llores cuando pierda el Racing ¿Vale? Os vamos a machacar.
 
-Que te lo has creído tú rubio. El Racing va a dar la sorpresa, ya verás. 

-Bueno, bueno, ya veremos... Luego no quiero llantos... 

-Lo mismo te digo, no quiero que llores cuando mi Racing gane.- digo intentando picarle.

-Eso ni en tus mejores sueños Silvia... 

-El martes hablaremos... 

-Todos sabemos que Silvia tiene razón y va a ganar el Racing-dice Carlos apoyándome. 

-Pero bueno, y tú desde cuando eres del Racing?- pregunta Dani.

-Desde nunca, pero yo ya sabéis el odio que le tengo al Atleti, Madrid siempre... 

Álvaro decide intervenir. 

-Bueno anda, el Atleti ganará, lo sabemos todos, pero dejémonos de charlas y vamos a aprovechar que tenemos tooooooooooooodo un domingo por delante antes de la vuelta al trabajo mañana... 

-Tienes razón Álvaro, ¿Llamamos al resto y hacemos comida en mi casa? ¿Os parece bien?- nos propone Carlos. Todos asentimos y Carlos llama a Blas y David. 

-Oye David, comida en mi casa... ¿Puedes?
...
-¿Si? Vale, pues a las 10:30 ahí, y que no se te olvide el bañador.
...
-Adiós, nos vemos ahora.

-David viene, ahora a ver Blas.

-Ey Blas tío, que hemos quedado todos a las 10:30 en una casa para hacer una barbacoa, ¿Tienes planes o te vienes?
...
- ¡Perfecto! Ah por cierto, lleva bañador puesto, ¿vale?
...
-Hasta luego.

Cuelga al teléfono y se dirige a nosotros.

-Vienen los dos. Venga, en marcha.

-¿Podemos pasar antes de ir a casa de Carlos por la mía para ponerme un bikini y cambiarme?- pregunto a Dani.

-Claro que sí. Mira, quedaros aquí viendo la tele mientras yo me cambio, vengo ahora.

Dani sale del salón y se encierra en su habitación, momento que aprovechamos Carlos y yo para al fin, darnos un beso.

-Lo echaba de menos ya, moría de ganas por hacerlo.- le digo mientras rodeo su cuello con mis brazos.

-Y yo, te quiero mucho mi vida.-me dice mientras me da otro beso, algo más largo que el anterior.

-Agg por favor chicos, mira que sois empalagosos ¿eeh?

-¿Qué Alvarito, envidia?- le dice Carlos en broma. -Ya sabes que es broma. No te preocupes que ya aparecerá alguien.- le dice Carlos para animarle.

-Álvaro, no te pongas celoso, que para ti también tengo cariño- le digo mientras me acerco y le abrazo. No se me olvidará jamás que tú empezaste esto; te lo agradeceré toda la vida.

-No es nada, me alegro de que estéis así de felices.

Me acerco de nuevo a abrazarle y justo en ese momento sale Dani de la habitación. Nos ve y se queda extrañado con nuestro abrazo.

-¿Me he perdido algo? Yo también quiero abrazo- me dice poniéndome pucheros.

-Ay, no me seas tonto ¿eeh? Ven aquí anda.- se acerca y le abrazo. -No ha pasado nada, tranquilo. Es sólo que me he puesto a pensar y he recordado como empezó todo, lo que eráis antes para mí y lo que sois ahora... Es tan emocionante, -digo lo primero que se me pasa por la cabeza, y parece que cuela porque Dani no me dice nada.

-Lo que somos y lo que seremos... Lo que aquí ha empezado es una amistad interminable.

Vuelvo a abrazarle, y cuando me separo me doy la vuelta, miro a Álvaro y a Carlos y les digo.

-Venir vosotros también anda. No sé que haría sin vosotros, os quiero tanto...

Nos fundimos los 4 en un abrazo y en cuanto nos separamos y Dani tiene las llaves del coche en su mano salimos del piso.
Nos lleva al garaje, donde tiene el coche. Álvaro se sienta en el asiento delantero, de copiloto y Carlos y yo en los asientos traseros. Le doy a Dani las indicaciones para llegar hasta mi casa y ponemos rumbo hacia ella. Por suerte no tardamos mucho en llegar, y en menos de 5 minutos ya estamos ahí.
-No tardes mucho anda, que estoy mal aparcado- me dice Dani.
Él, Carlos y Álvaro se quedan en el coche aparcados en doble fila, y yo salgo corriendo mientras busco las llaves en mi bolso. Nada más las tengo en la mano abro el portal a toda prisa y sin esperar siquiera por el ascensor subo los dos pisos hasta mi casa. Mis padres ya están levantados, y nada más entrar me preguntan que a dónde voy con esa prisa. Les digo dónde voy y lo del coche de los chicos en segunda fila y se asoman para comprobarlo. Realmente estaba harta de que mis padres no me creyeran nada de lo que decía. Me trataban como a una niña pequeña a pesar de que me faltaban 3 meses para cumplir los 19. Me voy a mi cuarto corriendo, y cojo el primer bikini que pillo, uno amarillo con topos marrones y un vestido negro con flores blancas, cojo una chaqueta de punto por si acaso refresca, me calzo unas chancletas y ya estoy lista. Salgo de la habitación a la misma velocidad con la que entré, me despido de mis padres con la mano y bajo corriendo la escalera.
Cruzo corriendo la calle y una vez en el coche tomo aire. 

Dani arranca el coche de nuevo y ahora sí, vamos en dirección de la casa de Carlos. Una vez en ella y tras dejar las cosas en el cuarto de Carlos salimos al jardín y nos tumbamos en el césped a tomar el sol. Coloco la toalla que me ha dejado Carlos entre él y Dani, y Álvaro se coloca al lado de Carlos. Llevábamos apenas 10 minutos tumbados cuando se oye una voz desde la puerta del jardín.
-Chicos abridme, soy yo.- Era Blas. Carlos se levantó a abrirle y los demás seguimos ahí tirados. Nos saludó con la mano y se fue dentro acompañado por Carlos.
Salieron al poco rato, Blas colocó la toalla al lado de Dani y se tumbó en ella. Estamos un rato hablando hasta que un móvil interrumpe la conversación...

-Hola David, ¿Donde estás? 
-...
-Vale, esperamos. Un abrazo tío.

-Era David, que ha perdido el bus que salía hacia aquí y que tiene que esperar media hora al siguiente...- Nos explica Álvaro.

-Pues nada, a esperarle, qué remedio-dice Dani resignado.

Estamos un rato tomando el sol y de risas, hasta que de repente Carlos se levanta.

-¿Dónde vas?- Pregunta Blas extrañado.

-Al agua, me va a dar la payola... ¿viene alguien? Es que no aguanto hasta que llegue David ni de coña...

Nos levantamos todos de las toallas y caminamos hacia la piscina.
Ellos son más bestias y se tiran directamente, de cabeza o en bomba pero yo prefiero hacerlo poco a poco.
Me acerco al agua y meto un poco el pie para ver a qué temperatura está el agua.

-¡Está congelada! Mejor me quedo aquí fuera.
 
-Tú te vienes- me dice Blas. 

-No. ¡Está helada!

-¿Y qué más da? Al poco te acostumbras. Venga, anímate.

-Que no Blas, que no me apetece.

-Bueno, tú te lo has buscado.- se acerca al bordillo y me agarra del pie intentando tirarme, pero me agarro todo lo que puedo y consigo no caer. Poco me dura esto, ya que al poco de terminar mi "discusión" con Blas, Dani viene por detrás y me empuja por lo que acabo en el agua con todos.
-Daniel Fernández Delgado, prepárate para morir.

-Dani, corre- dice Blas entre risas. 

Salgo del agua lo más rápido posible y comienzo a perseguir a Dani por todo el jardín. Finalmente y tras unos cuantos minutos corriendo tras de él alrededor del jardín logro alcanzarle, le agarro del cuello, le doy una suave colleja y le hago un capón.

-Auu,que duele.- se queja mientras se frota la zona en la que le he dado el capón.

-Se siente, habértelo pensado antes de tirarme al agua...

-Jolín que era una broma- me dice poniéndome cara de pena.

-No me pongas cara de pena que no cuela. Tú te lo has buscado... Hago como que estoy enfadada, pero tan solo le estoy gastando una broma.

-Silvia- me gritó Blas desde el agua- ¿Venís o qué?

Miré a Dani:

-¿Vamos?- le dije con una sonrisa. Quería dejarle claro que no me había enfadado y que todo era broma.

-Vamos- me dijo mientras pasaba su brazo por mis hombros.

Llegamos al borde de la piscina y nos tiramos casi a la vez. Salgo a la superficie y entonces Carlos se me acerca.

-Estás pasando mucho de mí hoy- me dice con cara de pena.

-Hay que disimular, ¿recuerdas? Pero mira, tengo un plan. Te despides de ellos pronto, a las 19 o por ahí, y hacemos una cena romántica, tú y yo solos. ¿Te apetece el plan?

-Perfecto cielo.

Nos separamos para no levantar sospechas y comprobamos que no se hubieran dado cuenta de nada. Estaban jugando a salpicarse y a hundirse. Nos unimos a ellos hasta que al poco llegó David. Carlos repitió el mismo proceso que con todos y no tardaron mucho en regresar.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Capítulo 6



(Cuenta Carlos)
 
A pesar de que este sábado ha comenzado como uno más, ha terminado con una de las cosas que más feliz me podían hacer. ¡Estaba saliendo con Silvia! Era algo alucinante. Todos los días pensando que no era mutuo, que ella me gustaba pero yo a ella no y resulta que sí que le gustaba. Y ha tenido que ser gracias a Álvaro, que es quién le ha dicho que me lo dijera. Y pensar que yo me puse celoso cuando les vi abrazándose... Pensaba que a Silvia le gustaba Álvaro, y por eso no pude evitar ser algo borde con ella cuando se acercó a hablar conmigo... En cuanto me dijo que le gustaba no pude esperar ni a dejarla acabar. Miré a los lados y hacia delante para comprobar que ninguno de los chicos miraba y le di un corto beso. Ella me lo siguió, y se separó con una sonrisa en la cara. Me apetecía pasar tiempo a solas con ella, así que se lo dije y me inventé una excusa para poder separarnos del grupo sin levantar sospechas. A pesar de que ellos nos miraron raro ninguno dijo nada y pudimos irnos sin ningún problema. Me la llevo a mi casa y pasamos una genial tarde entre risas y bromas. Cuando llega la hora de la despedida ninguno de los dos quiere pero no nos queda otra. Me despido de ella y me acuesto. A la mañana siguiente me tocaba madrugar para ir con los feos de mis compañeros. Dani nos había dicho que tenía una sorpresa para Silvia, Álvaro y para mí y mañana nos la daría, y aunque quisiera evitarlo, me tenía muerto de intriga. A la mañana siguiente, el despertador sonaba a las 8:30 de la mañana. Siempre pensé que esas horas deberían dejar de existir, no son nada buenas. Me levanto de la cama adormilado y me dirijo a la ducha para despejar un poco. Me visto, y para no tener que peinarme, como muchas otras veces hago, me pongo un gorro. Cojo las llaves y mi inseparable iPhone y me dirijo a la parada del bus para llegar hasta casa de Dani que es donde hemos quedado. Para el camino en el bus, me pongo los cascos y comienza a sonar la música de Katty Perry. Abro conversación por whatsapp con Silvia y le pregunto qué tal va; me dice que está ya en casa de Dani. Le digo que en 5 minutos estaré ahí y continuamos hablando hasta que una fan se acerca a mí y me pide una foto, así que no me queda otra que dejar de hablar con Silvia y hacerme la foto con ella. Me da las gracias con una sonrisa y se vuelve a su asiento. Después de eso, tardo poco en llegar a la parada, así que me bajo del autobús y camino hasta el portal de Dani. Pico en el telefonillo y me abre la puerta. Una vez arriba, le doy un abrazo y se aparta para dejarme pasar. Dentro del piso ya están Álvaro y Silvia. Abrazo a Álvaro y le susurro un gracias al oído. Me dice que no es nada, y nos separamos para que Dani no sospeche nada. Saludo a Silvia con dos besos. Me fastidia no poder darle un beso, pero al menos de momento no queremos decir nada de lo nuestro ya que no sabemos cómo puede afectar al grupo. Me siento en el sofá al lado de Silvia y Dani comienza a hablar.

(Cuenta Silvia)
Dani nos había dicho que tenía una sorpresa para Álvaro, Carlos y para mí, y que a mí, me iba a hacer especial ilusión. Camino hacia su casa con especial nerviosismo, no podía evitar estar intrigada y nerviosa. No tenía ni idea de lo que podía ser, y estaba deseando llegar a su casa para que lo dijera de una vez. La música de Endless Road 7058, en concreto de Still retumbaba en mis oídos y me acompañaba en el camino hacia casa de Dani. Termina la canción, suenan los primeros acordes de Cartas Entrelazadas y ya estoy viendo el portal de Dani, por lo que apago el MP4 y pico en el telefonillo. Me abre y en cuanto llego arriba, saludo con dos besos a Dani y entro en la casa puedo ver a Álvaro sentado en el sofá. Al verme esboza una sonrisa y me saluda con un par de besos.
-¿Qué tal todo?- Me dice entre susurros mientras me abraza.
-Genial, gracias de nuevo, en serio. Nunca podremos agradecértelo lo suficiente.
No sé si me quería contestar, y me quedaré sin saberlo, porque justo en ese momento entra Dani en el salón y nos interrumpe.
-¿Qué hacéis? Ni que llevarais 5 años sin veros, tanto tiempo abrazados...
-¡Qué tonto eres!- Le digo entre risas.
-Más tontos sois vosotros y yo no digo nada... 
Álvaro y yo nos lanzamos una mirada cómplice y casi a la vez, cogemos cada uno un cojín y comenzamos a pegar a Dani.
-Bueno vale, lo retiro, perdón, perdón, perdón- nos dice entre risas mientras intenta escapar.
Álvaro y yo sonreímos satisfechos y dejamos de pegarle. Él se levanta del sofá en el que se había caído cuando comenzamos a pegarle y se arregla un poco la ropa y el pelo. Le miramos algo extrañados y se justifica.
-A ver lo que va a pensar Carlos que he hecho si me ve con estas pintas...
Álvaro y yo no podemos evitar soltar una carcajada que es interrumpida por el sonido de mi móvil. 
-Chicos, whatsapp de Carlos, en 5 minutos está aquí.
-Vale, será mejor que vaya preparando la sorpresa- nos dice Dani mientras se va a su habitación. Oímos el sonido de un cajón que se abre y se cierra, por lo que deduzco que no puede ser algo muy grande.
Justo en ese momento suena el telefonillo y no podemos ver qué es lo que lleva en la mano. Va directo a la cocina a abrir y Álvaro y yo nos acomodamos en el sofá.
De repente Carlos aparece por la puerta. Saluda a Álvaro con un abrazo y a mí con dos besos. No sabéis lo que me jode no poder darle un buen beso, pero al menos de momento teníamos que contenernos. Se sienta a mí lado, Dani se coloca enfrente nuestro y comienza a hablar.

viernes, 26 de octubre de 2012

Opinión!

Hola :) Estoy pensando cosas para que el blog sea más entretenido y no resulte tan aburrido... Os gustaría que introdujera la historia desde el punto de Carlos también? O sólo desde el punto mío? :)
Besooos :D

Capítulo 5

Lo primero de todo pediros disculpas por no haber subido hasta ahora, pero he estado mala y no me han dejado coger el ordenador... He intentado escribirlo todo a mano y luego pasarlo al ordenador para no dejaros sin capítulo, pero la inspiración se había ido de viaje y al parecer no le apetecía volver u.u pero... Lo importante es que ya tengo capítulo!! :) Espero que os guste un poco más de lo que me gusta a mí, porque lo odio... Para mí el peor capítulo de todos los que he hecho, pero bueno, a los que os tiene que gustar es a vosotr@s así que ahí va! :)
Besoooos! :D
-----------------------------------------------------------------
CAPÍTULO 5

-Dime- me dice algo frío.
-Es que no sé cómo empezar… Es muy difícil para mí… Quizás me hayas notado rara estos días, sobretodo contigo y todo tiene una explicación…-Me armo de valor y se lo digo. -Me gustas Carlos. Sólo quiero que esto no cambie nuestra amistad, sientas lo que sientas quiero que sep…- no pude seguir porque un beso suyo me frenó.
-Tú también me gustas, y mucho además, pero tenía miedo de que no sintieras lo mismo que yo. Como te veía pasar tanto tiempo con Álvaro y os llevabais tan bien pensé que el que te gustaba era él…
-Álvaro tan sólo es un buen amigo. De hecho, es él el que me ha dicho que hablara contigo. Si no fuera por él, esto no habría pasado.
-Pues habrá que agradecérselo, ¿no? Mira, me apetece pasar tiempo contigo, ¿nos vamos a mi casa y pasamos de ellos?
-Vale, ¿pero qué excusa ponemos?
-Tú sígueme la corriente. –Comienza a chistar hasta que llama la atención de todos. -¡Eh chicos! –Todos se dan la vuelta y él continúa. -Que a Silvia le ha surgido algo y tiene que marcharse, me ha pedido que la acompañe así que nosotros os abandonamos… Ya nos vemos mañana ¿vale?
Todos se miran extrañados pero ninguno dice nada. Tan sólo Álvaro entiende lo que pasa, y nos lanza una mirada cómplice.
-Vale. Hasta mañana chicos.
Nos despedimos de ellos, y en cuanto nos separamos le mando un whatsapp a Álvaro.
-Gracias por todo ;)
-No se dan! A disfrutar juntos :D
Cierro el whatsapp y continúo caminando junto a Carlos. Cogemos un autobús que nos lleve a su casa, y al llegar a la parada nos bajamos. Caminamos un poco más y al fin ya, llegamos a su casa. Carlos vivía en una casa a las afueras de Madrid, en una urbanización.
-¿Y esto?- digo sorprendida al ver su casa.
-Es de mis padres. Antes la utilizaban para veranear, pero ahora como me he tenido que mudar a Madrid me he quedado yo con ella.
-¡Me encanta!
-Pues si has alucinado con esto ya verás por dentro…
Una vez dicho esto abre la verja del jardín y entramos dentro. En el jardín hay una gran piscina, con varias tumbonas alrededor, y debajo de una pérgola, hay una pequeña mesa en la que tomar algo o cenar.
-Es preciosa. Me encanta tu casa, en serio.
-¡Gracias! Quédate aquí sentada que ahora te traigo algo de beber. ¿Qué quieres?
-Una coca-cola.
-Vale, ahora vengo.
Entra dentro de la casa a por las bebidas, y yo me quedo ahí sentada en una de las tumbonas.
Al poco rato llega él, y se sienta a mi lado. Estamos un buen rato de risas y bromas, hasta que de repente él se levanta y entra dentro de la casa. Yo me quedo un poco aturdida pensando en dónde ha podido ir, hasta que cuando apenas han pasado 5 minutos sale con una toalla al hombro y en bañador.
-Venga, vamos a darnos un baño.
-Yo por mí encantada, pero no me he traído el bikini.- grave error el mío al decir eso…
-¿Y desde cuándo eso es un problema?
Esa respuesta es la clave para imaginarme qué es lo que quiere hacer, así que me levanto y echo a correr por todo el jardín intentando escapar. Pero en el momento más inoportuno me tropiezo y caigo al suelo, lo que le da total libertad para acercarse aún más a mí. Yo sigo tirada en el suelo aún, y antes de que me dé tiempo a levantarme, él me coge en brazos y se acerca a la piscina.
Desde sus brazos intento ponerle cara de pena para intentar convencerle de que no me tire, pero todos mis esfuerzos son en vano.
-Carlos no por favor.- digo suplicándole, mientras pataleo intentando soltarme de sus brazos.
-Silvia sí...- me dice justo antes de tirarme a la piscina.
Caigo al agua y salgo a la superficie lo antes posible.
-¡Carlos te mato! ¡Que está muy fría!- Digo a la vez que le salpico.
-¡Se siente! Si te he hecho un favor y todo, seguro que estabas deseándolo... ¿No ves que hace calor?
-Si, y me gusta, pero en bikini, no con zapatos, vaqueros, chaqueta y todo...
-Es lo que hay...- me dice él muerto de risa.
-¿Y tú qué feo, primero me tiras y ahora no te bañas?
¿Cómo que feo? Ahora te vas a enterar de lo que este feo puede hacer...- Dice esto y se lanza a mí lado, tirándose en bomba y salpicándolo todo a su alrededor. Coge y me hace una aguadilla. Salgo a la superficie y se lo reprocho.
-¡Carlos!- digo enfadada.- Me acerco a él e intento devolvérsela, lo que me resulta inútil, tiene más fuerza que yo…-él se ríe de mí y me vacila.
-Vaya enana que no puedes conmigo, mira y aprende.- Coge y me hace otra aguadilla.
Cuando salgo a la superficie intento recuperar el aire; él me había dejado un buen rato bajo el agua y ahora me faltaba.
-¡Oye tú! ¿Cómo que enana?
-Sí, enana. No eres capaz de hacerme una aguadilla, y tampoco consigues hacer pie.
-Pero lo de no hacer pie tiene sus ventajas.
-¿Ah sí? ¿Cuáles? ¿Ahogarse?
-No listo, estas.- Me monto encima de su espalda logrando al fin hundirle. Él no se lo esperaba, y por eso, sale a la superficie tosiendo.
-Capulla, que me has hecho tragar agua.- Me dice esto y se aleja de mí, yéndose hasta el borde. Por un momento temo que se haya enfadado, así que nado hacia él para preguntárselo, pero en cuanto lo hago y me responde se me quitan todas las dudas.
-Lo siento, pero te la debía. ¿No te habrás enfadado verdad?
-¿Pero cómo me voy a enfadar con lo más hermoso del mundo? ¡Es imposible! Anda ven.- Me coge de la mano y me lleva al fondo de la piscina con él. Una vez allí me da el beso más bonito que me habían dado nunca. Cuando comienza a faltarnos el aire subimos.
-Siempre había querido hacer esto pero no tenía con quién; gracias por hacerlo posible.- le digo sonriendo.
-Gracias a ti. Espero que este sea el primero de muchos.- Me dice tiernamente. A continuación, me coge las piernas y las coloca alrededor de su cintura. Le miro interrogándole y él me da una sencilla explicación.
- Hago pie, así podremos besarnos más cómodamente.
-Me parece bien- le digo. -Te quiero mucho.
-Y yo a ti.
Continúamos en el agua un buen rato, salpicándonos y jugando, y cuando empieza a hacer algo de frío salimos.
Una vez fuera y con la ropa empapada empiezo a temblar. Hacía frío para estar tal y como yo estaba.
-Espérate anda- me dice colocándome la toalla por encima. -Ya me pongo yo al sol.
Nos secamos un poco y entramos en la casa. Carlos sube a por algo de ropa para que me cambie y cuando ya estoy lista le ayudo a preparar la cena. Decidimos hacer algo sencillo, macarrones con tomate y queso. La cena transcurre con muchas bromas y risas. Al terminar, le ayudo a recoger todo, y me quedo un poco viendo la tele con él, mientras espero a que mi ropa está seca. Una vez está lista y aunque no tengo ninguna gana de hacerlo me despido de él. Quedamos en hablar por whatsapp y me da un tierno beso justo antes de marchar.
Mientras espero por el bus me llega un mensaje de whatsapp... Es él.
-Te acabas de ir y ya te echo de menos :'( te quiero mucho mi vida.
-Yo tambien te echo de menos, pero ya quedaremos mañana, no? Solo piensa eso y la espera se te hara mas corta! Te adoro mi niño grande!
-Me gusta lo de niño grande :) bueno fea te voy a ir dejando que estoy agotado y mañana madrugo para ir con los tontos estos. Descansa mucho amor! Te amo con todas mis fuerzas <3
-Lo mismo te digo, que descanses!!! :) te quiero mas que a nada <3
Cerré el whatsapp con una sonrisa y mientras me ponía los auriculares continué esperando a que el bus llegara.



viernes, 19 de octubre de 2012

Capítulo 4


Llego a mi casa y mis padres me están esperando despierta. 

-¿Qué horas son estas de llegar? Sigues castigada y además tienes clase.
-Ya lo sé mamá. Pero es pronto todavía, tan solo son las 22:30, ceno y en cuanto acabe me acuesto, te lo prometo. 

Me doy la vuelta para ir a mi habitación a dejar la mochila y las cosas, pero mi madre me lo impide.

-¿Dónde crees qué vas? ¿No me vas a dar ninguna explicación? ¿Dónde has estado? ¿Con quién? ¿Y tú móvil?
-He estado en el local de ensayo de Auryn, con Carlos y los demás. Mi móvil se cayó al suelo al chocarme con Carlos y se rompió. 
-Sí claro... Ahora dime la verdad. ¿Con quién has estado que no quieres decírmelo?
-¡Que te estoy diciendo la verdad mamá! Mira.- Digo mientras saco la foto que me he hecho con ellos de la agenda.
-¿Y esto? 
-Ya te lo he dicho mamá, he estado con ellos.
Finalmente mi madre me deja ir a la habitación a dejar mis cosas, y cuando vuelvo se lo explico todo con más detenimiento.
Aunque me cuesta, finalmente consigo que me crean. Cuando termino de hablar con mis padres ceno y me acuesto. Había sido un día realmente raro y necesitaba descansar para asimilarlo todo. Justo antes de dormirme, me llega un whatsapp a la blackberry que había cogido hasta que me repararan el otro móvil. Era Carlos:

-Buenas noches preciosa! Estoy encantado de haberte conocido, en serio! En solo un dia que llevamos hablando te he cogido ya mucho cariño. Eres genial y la persona mas dulce que he conocido en mucho tiempo<3 
-Rubio no sigas porque me emociono!! :') Se me hace imposible que mi idolo este diciendome esto *.* Tu si que eres genial! <3 <3 
-Pues es posible, te lo estoy diciendo ;) y de idolo nada! Tratame como a alguien normal! Cuando quedemos soy un amigo mas, olvidate del Carlos Auryn :)
-uuufff :') es como un sueño esto... No puede ser verdad que me estes diciendo esto! 
-Pues lo es :p Te dejo guapa que mañana tenemos reunion y hay que madrugar u.u ya hablamos y a ver si podemos quedar!
-Me parece bien ;) Que descanses precioso <3 te quiero!!
-Igual! Roimas noches ;)
Después de esto se desconectó de whatsapp y yo dejé el móvil sobre la mesilla de noche. Me quedé pensando en lo que acababa de ocurrir. Le había dado las buenas noches a Carlos... ¡¡POR WHATSAPP!! Siempre que él se despedía por twitter, yo le respondía lo mismo que le había dicho ahora, pero es que había pasado de la noche anterior decírselo por twitter a decírselo esta por whatsapp. ¡Tenía su número! Definitivamente, estaba como en una nube. Una nube en la que había 5 ángeles y uno de ellos sobresalía por encima de todos los demás. Carlos me gustaba demasiado, e iba a irme reafirmando en los siguientes meses.
La primavera se iba acercando, y con ella el buen tiempo. Esto hacía que quedáramos siempre que podíamos, para ir al cine, a la bolera, a patinar, para jugar a la play...

Estos meses me habían servido para coger confianza con los chicos. Con Carlos fue con el que más cogí seguido muy de cerca por Álvaro. 

A los pocos días de empezar a quedar con todos, comenzó el tonteo con Carlos. Miradas cuando pensábamos que el otro no miraba, sonrisas... Carlos me gustaba cada vez más, pero no estaba segura de que fuera mutuo. A pesar de todos los tonteos, no puedo evitar pensar que quizá Carlos solo me quiera como amiga. 

Hasta que una tarde mientras íbamos dirección a la casa de Dani decido preguntar a alguien que creo que puede saber algo; Álvaro. 

Me acerco a Álvaro y le freno un poco el paso para alejarle del resto del grupo pero sobre todo de Carlos que iba justo delante nuestro. Iba entretenido con Blas y David, pero nunca se sabe.
-Álvaro, ¿Puedo preguntarte una cosa?
-Sí claro, dispara.
-¿Os ha dicho algo Carlos o le habéis notado diferente?
-¿Decir de qué? 
-De mí...- reconozco avergonzada. Me gusta Carlos, pero no sé si es algo mutuo; dudo de si lanzarme o no.
-A Carlos le van las chicas decididas, y sinceramente, por cómo te mira y todo yo creo que sí que le gustas... Yo se lo diría. 
-¿Lo dices en serio? Pues entonces se lo diré. Muchas gracias Álvaro, tú si que eres un amigo.- Digo a la vez que le abrazo. 

Justo en el momento del abrazo, Carlos se da la vuelta, nos ve abrazarnos, pone mala cara y se vuelve a girar. Este gesto no pasa desapercibido para Álvaro, que se separa y me dice: 
-¿Quieres alguna prueba más? Ya has visto la cara que ha puesto con nuestro abrazo. Corre, vete a hablar de una vez con él y dile lo que sientes.
-Voy. Una vez más gracias.

Acelero el paso para llegar a la altura de Carlos y hago lo mismo que había hecho minutos antes con Álvaro, le freno un poco el paso. Álvaro nos adelanta y se pone a hablar con Blas, y unos pasos más adelante, Dani y David iban hablando de sus cosas, así que era técnicamente imposible que pudieran escuchar la conversación.
-Carlos, ¿podemos hablar un momento?

miércoles, 17 de octubre de 2012

Capítulo 3


-Hola... -Todos se giran de golpe. 
-Mira, que la culpa es mía, yo le entretuve. Él venía de camino para aquí, se ha chocado conmigo y me ha roto el móvil... Se ha parado para atenderme y como se me ha notado mucho que soy auryner porque me he puesto muy nerviosa él me ha ofrecido el poder venir a conoceros para recompensarme por lo del móvil. Ha sido todo culpa mía en serio, no le riñas a él- digo intentando protegerle.
-Está bien... Pero Carlos- dice dirigiéndose a él- la próxima vez avisa o algo ¿vale?
-Por supuesto que sí. ¿Y ahora, dejas que antes del ensayo Silvia salude a todos?
-Claro que sí, pero rápido que hay mucho que hacer.


Después de más de 1 año deseando hacerlo, al fin podía abrazarles. Me parece increíble el poder estar abrazándoles, por eso al terminar de abrazar a Dani, me echo a llorar de la emoción. 


-Chica, que ya sabemos que es feo pero tampoco es para que te pongas a llorar- bromea Álvaro.
-Ja, ja... Muy gracioso tú Alvarito...-le dice Dani mientras le saca la lengua.
-Venga hombre no te enfades que ya sabes que va todo en broma. Y ahora, ¿quieres hacer el favor de atender a la chiquilla que se ha puesto a llorar al abrazarte?
-¿Pero qué te pasa guapa?
-Ha sido más de un año apoyándoos, siguiendo todos vuestros éxitos, deseando poder hacer esto que acabo de hacer ahora... Me he emocionado, sólo eso.
-Pues mira, ahora relaja, siéntate tranquila a mirar el ensayo y luego hablas un poco más con ellos ¿te parece?- me ofrece Magí.
-Me parece perfecto. Muchas gracias Magí- le digo con una sonrisa.


Me siento en un sillón que había por ahí cerca y observo el espectáculo. Sus voces en directo ganan infinitamente más que por televisión, era alucinante.
No puedo evitar emocionarme, sobretodo en el momento en que llegan a "Cartas Entrelazadas" esa canción me emocionaba en CD, pero en directo y con ellos delante mío mucho más. Increíble es la mejor palabra que podía utilizar para describirlo. Las canciones van pasando, y con ellas mis lágrimas y las risas cada vez que hacen alguna broma. Está siendo fantástico. Que sea la primera vez que les vea y esté siendo así… Me lo dicen ayer y me rio en la cara del que me lo diga; impensable…
El final del ensayo llega, y tal y como me había dicho Magí, me deja estar un poco más con ellos. Magí se marcha y nos deja solos en la sala. Me preguntan más o menos lo mismo que me había preguntado Carlos antes, y cuando llegan a la pregunta de quién es mi favorito se detienen. Todos hablan menos Carlos y yo, que nos limitamos a mirarles con una sonrisa.

-Alguien tan dulce sólo puede ser pastelita- Casi muero de amor cuando David dijo eso.
- No hombre no, ¿no veis que viene muy azul? Es blueheart, además ha llorado cuando me ha abrazado, eso quiere decir algo.
-Pero eso fue por lo feo que eres, ya te lo he dicho… Esa preciosa sonrisa tiene que ser de una smiler, no tengo dudas –estaban logrando sacarme los colores.
-Fijo que es chiquitita, esa mirada sólo la tienen mis chiquititas –ahora sí, me sonrojo definitivamente y decido intervenir.
-Lo siento mucho chicos, pero no habéis dado ni una… Me gustáis todos, pero Carlos es mi favorito- digo entre risas. No os imagináis la vergüenza que he pasado antes cuando me he chocado con él…
-Estabas casi tan roja como lo estás ahora, pero no te preocupes que estás muy mona así…- me dice Carlos mientras se ríe…
-Pues entonces creo que está tan roja como tú, ¿eh? Carlos, tú cara ahora es un tomate- dice Blas muerto de risa.

Carlos y yo nos miramos, y muertos de vergüenza no podemos hacer otra cosa más que reírnos. Pasamos un gran rato de risas hasta que llega Magí a decirles que tenemos que despedirnos, que al día siguiente tienen que madrugar… Me despido de ellos, justo después de que Magí nos haga una foto con una cámara instantánea que tiene por ahí, para que sirva de prueba para mis padres y de darnos los números de teléfono.

-Muchas gracias por todo Magí, no sé cómo podré agradecerte todo esto.
-Muchas gracias a ti guapa, por todo lo que haces por los chicos. Eres un cielo de niña.

Me despido de ellos y marcho a casa… Ahora sólo me queda la difícil misión de explicarle todo a mis padres…

martes, 16 de octubre de 2012

Capítulo 2


Había sido un día horrible, de esos que es mejor olvidar. Había tenido 2 exámenes que me habían salido a cada cual peor, había discutido con mis padres por ello y me había tenido que quedar encerrada toda la tarde en la academia para hacer los deberes de matemáticas, la asignatura que más odio. Y ahora para rematar la tarde, me acabo de chocar con este gilipollas que me lo ha tirado todo al suelo. Iba a doblar la esquina, cuando alguien que iba corriendo se me llevó por delante y me tiró el móvil que llevaba en las manos.
 
-Mira por dónde vas imbécil.- Exclamo enfadada mientras me agacho para recogerlo.
 
Él se agacha también y en cuanto levanto la vista y mis ojos se cruzan con los suyos, me quiero morir de la vergüenza. Enfrente mío está Carlos, uno de los componentes de mi grupo favorito, Auryn.
 
-Lo, lo, lo siento… - digo tartamudeando mientras noto como se me suben los colores.-Es que he tenido un mal día, y ahora esto; el móvil se ha caído, y no enciende...
-No si tienes razón en estar enfadada, es culpa mía… ¿Estás bien? –me suelta tras una breve pausa. Te estás poniendo muy roja- me dice riendo.
-Sí, es sólo que no me creo esto… ¡Tú, me encantas! Todos me encantáis, pero tú en especial y no me puedo creer esto que acaba de pasar…
-¿Te gusta el grupo? Entonces he tenido suerte, porque he ido a chocar con la sombrerita más guapa de todas.
 
Me pongo aún más roja lo que provoca que él se ría mucho más.
 
-¿Has ido a algún concierto o firma nuestro? No me suena haberte visto nunca…
-No he podido todavía. Acaban de trasladar hace un mes a mi madre desde Cantabria y nos hemos tenido que mudar. Allí por Cantabria no habéis ido nunca y aquí en Madrid no habéis hecho nada este mes, por desgracia.
-Pues mira, estás de suerte. Precisamente iba corriendo porque llegaba tarde al ensayo… ¿Te gustaría venir conmigo y conoces al resto? Así te recompenso por lo del móvil, que por cierto, lo siento...
-¿Estás de broma? ¡Eso sería fantástico! Aviso a mis padres y vamos. 
Me presta su móvil para llamar y se aparta un poco para que pueda hablar tranquila.
 
-¿Quién es?
-Mamá, que soy yo desde el móvil de un... amigo- dudé sobre qué llamarle, pero finalmente me decidí por esa palabra. -Que llegaré más tarde a casa, ¿vale?
-¿Por qué? Te recuerdo que estás castigada. ¿Qué le ha pasado a tu móvil?
-Es que si te lo cuento no me vas a creer… ¿Me dejas por favor? Te juro que en cuanto llegue a casa te explico todo.
-Está bien, pero más te vale que la explicación sea convincente.
-Lo será… Muchísimas gracias mamá, no sabes cuánto te lo agradezco, te quiero.
-Adiós, pásalo bien.
-Gracias.
 
Le cuelgo y me dirijo a Carlos. Le devuelvo su móvil y me sonríe. 
 
-¿Vamos? 
-Por supuesto. No puedo esperar más para conocerles a todos.
 
El camino transcurre divertido al lado de Carlos. Está cada poco haciendo bromas que provocan que me ría. Durante el paseo, me pregunta cosas acerca de mí y relacionadas con ellos; cuando les conocí, qué siento al escucharles, quién me llamó especialmente la atención la primera vez que les ví...
Me sincero todo lo que puedo con él, al fin y al cabo no había nada malo en ello. Carlos era una persona que transmitía confianza, y para cuando llegamos al local de ensayo ya era como si le conociera de toda la vida.
 
-Ala venga, te dejo que entres tú primera, como si estuvieras en tu casa. 
-No Carlos, qué vergüenza... Pasa tu primero por favor.
-Ay la sombrerita que nos ha salido vergonzosa- dice riendo mientras provoca que a mí se me vuelvan a subir los colores.
-Pues sí, y mucho, y abre la puerta ya que no puedo con los nervios,- le digo impaciente mientras le golpeo suavemente en el brazo. 
 
Carlos lo hace, y entra al local, seguido por mí. 
Pasa a una pequeña sala en la que está el resto, y antes de que yo pueda entrar hace un gesto para que me quede fuera. 
Les oigo hablar desde fuera. Le está echando la bronca Magí por llegar tarde y además sin avisar de ello.
Decido contradecir lo que me acaba de decir Carlos y entrar para defenderle...